Un agujero para siempre, sí. Ahora toca aprender a vivir con otros colores, despertar sin los buenos sabores y olvidar la fragancia de la ilusión. Hay un hueco en donde tenías un lugar, la profundidad del mismo fue incrementando día a día, mes a mes. No te imaginas que se puede llegar a Japón desde ahí ¿no?
No hay comentarios.:
Publicar un comentario