martes, 29 de septiembre de 2020

Hueco

Un agujero para siempre, sí. Ahora toca aprender a vivir con otros colores, despertar sin los buenos sabores y olvidar la fragancia de la ilusión. Hay un hueco en donde tenías un lugar, la profundidad del mismo fue incrementando día a día, mes a mes. No te imaginas que se puede llegar a Japón desde ahí ¿no?

lunes, 28 de septiembre de 2020

A la gente que te da TODO, no le derrumbas el mundo .

No valoras
No sentis remordimiento
No te carcome el arrepentimiento
No lloras 
No lamentas 
No te agachas a juntar lo que rompiste.

Siempre arriba: pisando, escupiendo, gritando para que todos escuchen.

No puedo creer que hayas existido a mi lado. En este año conocí la magnitud de mi ingenuidad al creer que ibas a cambiar 

domingo, 27 de septiembre de 2020

Me hiciste mierda

Lo peor es que te deje hacerlo pero nunca voy a justificar la sangre y la piel oscura por días o semanas. Estoy harta de tener pesadillas donde me seguís atormentando. Fuiste horriblemente malvado con una persona que te quería sin condiciones.

No quise verlo a tiempo y ahora pago los platos rotos. Y eso que, en mi puta vida, revolee uno. Porque podré tener muchas patas flojas en mi mesa pero SIEMPRE busqué como nivelarla para que quien quiensea se apoye sin miedo a caerse.
Y vos, vos destrozabas todo. La carne, el alma y la voz que te amaba.

Nadie se merecía pasar por tanto dolor
Ni la persona más errante 
Ni la que más te quería en el mundo.

¿Cómo podías tenerlo todo y arruinarlo de un manotazo?

¿Cómo haces para dormir sin una culpa ácida que te derrita las entrañas?

Ayer a las siete y media

Sonó ese teléfono de mierda que estoy a nada de desconectar para siempre. Era tu "jefe". No vivis más acá ¿me pueden dejar en paz? ¿Podes hacerte cargo de tu cruz y no cargarme ninguna más? Porque estoy segura que nunca te importe, pero eso no justifica que evadas las responsabilidades de tu presente. No te cuesta NADA prevenir algo que me deje un sabor amargo durante horas. O ¿sera que también gozas de eso? Capaz te alegra saber que la pelotuda tiene 10.505 heridas por sanar y viene un boludo a meterle un palo en la herida. Si, un palo. Así de duro y exagerado. Sí, tu "jefe" es un boludo.

martes, 22 de septiembre de 2020

Cómo es ¿no?

Antes no podía (no quería) nada sin vos.
Cuando pensaba en arrancarte de mi piel, lloraba. Solo por pensarlo, eh. No había chance de desprenderme porque el apego es eso, la droga y el adicto. El alcohol en la sangre del alcohólico.

No estás, nunca más vas a pasar por acá. Qué fuerza tuvieron que hacer mis sentidos para encontrarme sola una vez más ("sola" pues esa soledad del dependiente emocional, se entiende) 

Nunca estoy sola. Soy mi propio hogar 

viernes, 18 de septiembre de 2020

Y quiero ser tu último dolor

Quiero ver

Nunca le presté profunda importancia a la letra. Hoy lo hice y es adiós. Adiós y no te quiero ver nunca más con las rodillas hechas escombro. Estas herida, estoy herido. Quisiera que me ayudes un poco pero ya no querés salvar(me).

jueves, 17 de septiembre de 2020

Estoy sangrando

De repente se levanta la cascarita y veo la herida. Como nueva. Brillando en rojo. Le hundo un dedo y es profunda. Todavía sangro.

No lo merecía.

martes, 15 de septiembre de 2020

Las curitas no curan, las curitas tapan.

 


No nos queda nada pero este lugar.

    Rompi, patee y lloré por encima de las verdades de nuestro final. Pasaron los días y fueron los peores matices que sintonicé en esta vida. Porque te aborrecía en el recuerdo pero también me debilitaba entender que no habla más esperanza. En realidad, nunca la hubo porque cuando comenzas a rezarle a Dios para que alguien deje de dañarte, ya está todo dicho.
     Más que patear, lloré y más que romper, patee. No quise ninguna de las cicatrices que me oscurecen la piel pero las acepté. Así como acepté que nunca más me ibas a dañar. Y en paralelo a eso, que jamás vas a cambiar.
     Nunca entendiste mi dolor. Todavía sangro. Aunque lejos, finalmente, lejos.