Las palabras no alcanzaron
llegó la primera noche de otoño
y todavía sigo temblando.
Los ojos rojos, las ojeras por el piso
la mueca de resignación
llegaron los primeros dolores
y todavía sigo sangrando.
No quiero hablar más.
no alertes tus sentidos por mi silencio.
Espero que sepas disfrutar.
Me callé una queja
Escondí un llanto
Dibujé un sueño
y te mandé a dormir.
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